Generales

El Zar celebra 10 años de trayectoria en el Gran Rex

Facundo Castaño y Pablo Giménez repasaron en Re Despiertos por TN los comienzos de la banda, hablaron de su vínculo con Cachorro López y Andrés Calamaro y contaron cómo lograron vivir de la música de manera independiente.

El Zar se presentará el próximo 9 de octubre en el Teatro Gran Rex, en Buenos Aires, para festejar sus primeros diez años de trayectoria. Facundo Castaño y Pablo Giménez anunciaron en Re Despiertos, por TN, que preparan un espectáculo especialmente diseñado para la ocasión, con invitados y una puesta renovada, que además marcará el comienzo de una gira aniversario con proyección internacional.

La presentación tendrá diferencias respecto de los últimos recitales de la banda. “Estamos preparando un show nuevo, con muchos invitados. La puesta también cambia con respecto a la presentación de Paradiso”, explicó el cantante.

La intención será recorrer distintas etapas del grupo y volver sobre aquellas canciones que fueron ampliando su público. Al hablar de “Lo que fuimos”, Castaño recordó que fue parte de una serie de temas “que fueron generando algo” y mucha gente los fue conociendo.

“Celebrar estos diez años es volver a hacer esas canciones, que igualmente las tenés que aggiornar, readaptarlas al 2026”, explicó.

El recital porteño será además el punto de partida de una nueva etapa. Los músicos anticiparon que Montevideo estará entre sus próximos destinos y que durante 2027 proyectan una extensa gira por Latinoamérica y Europa.
De Spinetta y el punk al momento en que entendieron que El Zar estaba creciendo

El Zar tiene como núcleo a Facundo Castaño y Pablo Giménez y editó en 2016 Círculos, su primer álbum. Un año después ganaron la Bienal de Arte Joven de Buenos Aires.

Durante la entrevista, ambos recordaron las influencias que marcaron sus primeros pasos, aunque provenientes de universos diferentes.

Castaño señaló a Luis Alberto Spinetta como determinante en su decisión de hacer música. “El Flaco Spinetta, Pescado Rabioso… Para los árboles, el disco de Spinetta, me rompió la cabeza y dije ‘quiero hacer música, quiero ver qué me sale, quiero tocar la guitarra’. Fui a estudiar canto, fui a un coro”, recordó.

Giménez, en cambio, mencionó su cercanía con el punk: “Nos gustaban Attaque 77, Cadena Perpetua, bandas punks”.

Hubo también un momento en el que el dúo entendió que el proyecto había empezado a superar el círculo de amigos y conocidos.

“Me acuerdo de estar tocando en Niceto y ver gente cantando las letras de temas del primer disco, del segundo disco, cantando el estribillo, y dije: ‘Mirá, no son mis amigos y están cantando la canción’. Y eso fue bastante flashero”, contó Giménez.

Para Giménez, la escena en la que nació El Zar también cambió profundamente en estos años. “Era muy difícil, sigue siendo difícil, pero actualmente hay más oportunidades. Cuando arrancamos, la escena de shows en vivo era muy diferente; ahora hay más público”, analizó.

El músico destacó además cómo la tecnología redujo las barreras para grabar y producir: “Cualquier persona con un poco de ahorro se puede comprar una placa, un micrófono, ver un tutorial y empezar a hacer y grabar canciones y expresarse. Antes tenías muchos pasos; ir a un estudio era mucho más difícil. Eso está buenísimo que haya cambiado”.
Los trabajos antes de vivir de la música, la autogestión y el vínculo con Cachorro López

El crecimiento de El Zar estuvo atravesado desde el comienzo por una decisión que sus integrantes todavía sostienen: mantenerse independientes.

“Somos independientes por decisión propia. Hay propuestas, pero valoramos nuestro catálogo”, aseguró Castaño.

Según explicó, durante años fueron reinvirtiendo los recursos generados por el propio proyecto: “Pudimos autogestivamente ir desarrollándonos. Con la plata que teníamos íbamos haciendo un video, un disco; íbamos administrándonos sin la necesidad de pedir plata en otro lado”.

Antes de poder dedicarse a la banda, Castaño pasó por una extensa lista de trabajos. “Laburé de todo: en una empresa de créditos prendarios de autos, en una empresa de telefonía, de cadete y también daba clases de guitarra a chicos; eso me encantaba, pero no podía vivir solo de eso”, recordó.

También trabajó como camarero y reveló otra de sus pasiones: “La gastronomía me encanta. En algún momento me gustaría tener un local, un restaurante o un bar”.

Su recorrido incluyó además una experiencia en una orquesta escuela de tango de la Ciudad, donde era asistente del director y ayudaba a los alumnos a estudiar.

Giménez tomó otro camino profesional. “Siempre la prioridad fue el grupo. Trabajé varios años en la UBA, terminé la carrera de Ingeniería, me fui a laburar a una metalmecánica en Ecuador, a los 23 años”, contó.

Castaño sintetizó cuál era el objetivo que mantenían detrás de esos trabajos: “El sueño era vivir de la música. Era complicado, pero la ilusión estaba, ciento por ciento”.

Con el crecimiento llegaron también los cruces con algunos de sus referentes. Entre ellos apareció Cachorro López, con quien construyeron una relación que, según Castaño, excedió lo profesional.

“Alta experiencia, Cachorro ya es un amigo”, sostuvo.

El cantante recordó que le mostraron material antes de publicarlo y recibieron inmediatamente su aprobación. También contó que López les había planteado tiempo antes la posibilidad de participar de un proyecto de reversiones de Los Abuelos de la Nada.

Fue entonces cuando eligieron el tema “Así es el calor”. “A él no le copaba tanto porque era un tema que había hecho de adolescente, pero se volvió una de sus favoritas”, recordó Castaño.

La versión también acercó a la banda a Andrés Calamaro. “A Andrés Calamaro y a Cachorro les gustó. Somos fanáticos de ellos dos”, aseguró.

La experiencia dejó además una impresión personal en los integrantes de El Zar. “Gente muy grosa, y no se ponen en ningún pedestal ni nada. Somos todos iguales al momento de trabajar y te hacen sentir de esa manera desde que arrancás, muy la mejor”, señaló Castaño.

La celebración de esa historia tendrá ahora uno de sus puntos más importantes en el Gran Rex el 9 de octubre, con un recital que abrirá la gira por los diez años.

La visita a Re Despiertos también tuvo música en vivo: Castaño y Giménez hicieron una versión acústica de “Sigo esperando” y cerraron su paso por el programa con “Momento perfecto”.

Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *